Solicitar Hora + Busca tu clínica +

Teléfono Clinica Padre Hurtado

2 2248 2272
Atención 24 Horas

Teléfono Clinica Pedro de Valdivia

2 2341 1890
Atención 24 Horas
03 de diciembre

Las 3 etapas de la vejez de los gatos y lo que sucede en cada una de ellas

 

En el momento en que su gato llega a la edad de 10 años, es oficialmente un gato viejo. La buena noticia es que muchos gatos hoy día viven entre los 15 y los 20 años. Con el cuidado adecuado, un gatito en buen estado de salud a los 10 años puede vivir fácilmente otros 8, 10, o incluso 12 años.

Así que no hay necesidad de espantarse si su compañero peludo se está haciendo viejo, pero es el momento de empezar a tomar algunas medidas para asegurar que su mascota este tan feliz y saludable como sea posible a través de sus años geriátricos y mayores.

Pero primero, empecemos echándole un vistazo a cómo los gatos muestran signos de envejecimiento y lo que puede esperar cuando su gatito ya está viejo.

Qué Esperar a los 10 a 12 años de Edad

Al momento en que la mayoría de los gatitos llegan a los 10 años, su movilidad disminuye (dependiendo de lo energético que era en su juventud). Usted puede notar que su gato no está saltando sobre las superficies altas como lo hacía antes, o no está subiendo al punto más alto en el árbol del gato.

Y mientras que todos los gatos, sin importar la edad, tienen mejor vida con una rutina diaria consistente, los gatos mayores pueden llegar a estresarse especialmente cuando se les presenta algo nuevo o diferente en su entorno.

También podría notar que su gatito ya no corre para recibirlo cuando regresa a casa. Él ya no podrá involucrase en juegos tan a menudo como lo hacía antes, y podría tomar más siestas.

Muchos gatos también se vuelven más vocales a medida que envejecen, y más miedosos a ruidos extraños o fuertes y a la gente que no conocen.

Los gatos mayores también pueden sufrir de muchos de los mismos desafíos de salud que enfrentan los seres humanos de edad avanzada, como la artritis, la diabetes, problemas de tiroides, y la enfermedad renal, por lo que es muy importante llevar a su gato a visitas con el veterinario dos veces al año. Entre más temprano se identifique y se solucione un cambio en la salud de su gato, más fácil será resolver o controlar el problema.

En las visitas al veterinario, asegúrese de mencionar todos y cada uno de los cambios del comportamiento que ha notado en su gato, no importa que tan insignificante, ya que estos cambios pueden proporcionar pistas importantes sobre los problemas de salud subyacentes. También es importante que usted y su veterinario monitoreen el peso de su gato, para asegurar que no esté aumentando o disminuyendo con el tiempo.

Qué Esperar a 13 a 15 Años de Edad

De los 13 a 15 años de edad, no sólo la mayoría de los gatos se mueven un poco más lento que anteriormente, muchos de ellos también están experimentando por lo menos un poco de pérdida de visión y audición. También pueden tener menos tolerancia a las bajas temperaturas.

Los gatos de edad avanzada pueden desarrollar demencia relacionada con la edad, haciendo más estresantes los pequeños cambios en su entorno o cada rutina. Algunos gatitos mayores también se confunden muy fácilmente.

Junto con más siestas y menos actividad, su gato viejo puede desarrollar mal humor y se irrita con facilidad. Si en su familia hay niños pequeños o un perro travieso, todo el mundo tendrá que aprender a acercarse al gatito de una manera tranquila, no agresiva. Y si tiene una casa con muchas mascotas, es importante no permitir que su gato viejo sea molestado por los animales domésticos más jóvenes que puede percibir un cambio en la jerarquía natural.

También podrá notar que su gato prefiere pasar más tiempo a solas en estos días. Usted puede mejorar sus sentimientos de seguridad y protección al convertir su escondite favorito en un pequeño lugar cálido, cómodo en donde pueda irse cuando quiera. Pero tenga en cuenta que los gatos mayores todavía tienen que interactuar regularmente con los seres humanos, así que haga un tiempo todos los días para interactuar con su mascota. Lo puede involucrar en juegos ligeros, rascarle la oreja o peinarlo.

Como lo mencioné anteriormente, su gato está en la edad en donde los chequeos veterinarios semestrales son esenciales a fin de salvaguardar su salud. Su veterinario llevará a cabo un diagnóstico geriátrico, incluyendo un examen físico y de sangre, orina, y pruebas de muestra de heces. Los resultados de estas pruebas proporcionarán un panorama de lo bien que están funcionando sus órganos e identificar posibles problemas.

Su veterinario también revisará el estado del pelaje de su gatito y de la piel, sus almohadillas de las patas y las uñas, los dientes y las encías.

Qué Esperar a los 16 Años o Más

Si tiene la suerte de compartir su vida con un gato de 16 años o más, en primer lugar, ¡Felicidades! Probablemente ha hecho un buen trabajo en la vida de su gatito para que llegara a una edad madura, o tal vez solo le abrió su corazón a un gato de edad avanzada en necesidad de un hogar durante sus últimos años. En cualquier caso, hizo bien.

Como punto de referencia, puede comparar razonablemente a su gato de 16 años con una persona de 80 años de edad. Ella se mueve y piensa más lentamente en estos días, y ella puede tener una variedad de desafíos de salud relacionados con la edad. Ella probablemente no es tan alerta o sensible como lo era antes, y en ocasiones podría estar muy confundida.

Incluso si ella todavía está en buen estado de salud, lo más probable es que ella esté durmiendo y vocalizando más, e interactuando menos con los miembros de la familia. Ella probablemente ya no se ve tan curiosa como cuando era joven, e incluso el gato geriátrico más bien educado podría en ocasiones olvidarse de usar su caja de arena.

Mientras que su gato vaya al veterinario por lo menos dos veces al año para revisión y entre las visitas, usted está pendiente de cualquier comportamiento significativo o repentino o cambios en la salud, no hay razón para alarmarse, ya que su gato sigue siendo un gato y prefiere la atención en sus propios términos. Haga todo lo posible para mantener a su gato cómodo, seguro y relajado, manteniendo una rutina diaria consistente y proporcionándole un refugio tranquilo y acogedor, equipado con ropa de cama cómoda y un juguete de su preferencia o dos.

En sus visitas regulares con el veterinario, asegúrese de mencionar cambios que ha notado en su mascota, incluyendo el aumento o disminución del apetito o consumo de agua, estreñimiento o incontinencia, comportamiento agresivo, o confusión mental. También ponga atención a los signos que indican que su gato tiene dolor, que pueden incluir aislamiento, dientes rotos, jadeo, dificultad para respirar, pérdida de interés en la comida o renuencia a moverse.

Fuente